“Con María, transforma tu sí”
En el Colegio María Inmaculada de Puertollano (MIP) entendemos la educación como un proceso integral en el que se aprende, pero, sobre todo, se comparte la vida. Fieles a nuestro propósito fundacional de animar comunidades movidas por el Evangelio, el pasado fin de semana toda nuestra comunidad educativa —alumnos, familias, docentes y PAS— nos unimos en una entrañable jornada de fe, encuentro y naturaleza con motivo de nuestra tradicional Peregrinación Mariana a la Dehesa Boyal en homenaje a la Virgen Milagrosa.
La mañana comenzó con un momento de profunda belleza y emoción evocadora a las puertas del centro. El inicio de la marcha estuvo marcado por una espectacular petalada que acompañó a la Virgen Milagrosa entre aplausos, cantos y un gran sentimiento de devoción. Ya en ruta, la colaboración de los portadores para guiar la imagen a lo largo del trayecto se convirtió en el vivo reflejo de nuestra misión: cultivar cada talento al servicio de los demás. Familias, educadores y jóvenes unieron sus fuerzas demostrando que formamos una auténtica comunidad corresponsable y unida. La creatividad y la pastoral se dieron la mano a mitad de camino a través de un significativo happening. Este espacio de reflexión nos permitió situar a Jesús como motor del camino, invitando a la comunidad a conectar con su propia interioridad, a dar gracias por los dones recibidos y a mirar el futuro con una profunda confianza y esperanza en nuestros hijos.
El broche de oro de la jornada se vivió en los pinares de la Dehesa Boyal de Puertollano. Allí compartimos un distendido almuerzo familiar y disfrutamos de una divertida sesión de juegos variados organizados para todas las edades. Estas dinámicas lúdicas hicieron visible la calidez de nuestras relaciones y ese estilo cercano que nos define, donde familias y escuela hacen equipo para que cada alumno se sienta profundamente único, amado y valorado por lo que es. Caminar juntos nos recuerda que nuestra prioridad es ser Buena Noticia y educar acompañando desde el corazón. ¡Gracias a toda la familia del MIP por regalarnos un día inolvidable de convivencia, alegría y compromiso compartido!
